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GeneralLEVANTE-EMV, José Albelda

En ocasiones es aconsejable que pase algo de tiempo antes de opinar sobre acontecimientos importantes para poder medir su verdadero calado. Dos meses y medio después del inicio del movimiento del 15-M, un plazo prudencial para arriesgar una primera visión retrospectiva, a mu­chos nos sigue pareciendo un acontecimiento histórico, no ya por la protesta en sí, que muchas ha habido en su línea, sino por algunas características que lo hacen único. En primer lugar, por lo espontáneo del proceso, una protesta inicialmente puntual que consigue acrisolar el malestar colectivo y hacerse indefinida, reivindicando para sí el espacio público, el lugar principal de la democracia, la plaza y la calle donde el pueblo siempre ha gritado las verdades cuando han apretado demasiado como para permanecer en el silencio. Un movimiento único también por no necesitar líderes ni banderas, con una especial creatividad y capacidad celebrativa, compartiendo jam sessions vespertinas y todo tipo de parlamentos en un ágora reconquistada. Una pequeña ciudad dentro de la plaza donde se expresaba lo mejor del compartir ciudadano. Allí asistimos a un paisaje constantemente renovado de palabras y lemas escritos en camisetas, post-its y pancartas, algunos ya inolvidables como: «No hay pan para tanto chorizo» o «Yo no soy antisistema, el sistema es antinosotros».



Pero por encima de lo lúdico y lo vivencial, o más bien a su través, la toma de las plazas por la gente indignada se ha convertido en una importante experiencia de democracia directa, de reivindicación colectiva de una política sin dueños, a través de la palabra anónima y diversa, que acaba trazando el más ajustado dibujo de lo que la gente en general piensa y desea. El espíritu del 15-M, si bien se ha visto materializado sobre todo por jóvenes, se fundamenta en un malestar generalizado que atraviesa todas las edades y clases sociales, motivado por el hartazgo ante la corrupción política como
hecho normalizado y asumible, y frente al progresivo desmantelamiento del estado del bienestar entre otras muchas causas. Sus principales objetivos podríamos hacerlos nuestros la mayoría de los ciudadanos, pues casi todos estamos por limitar los excesivos privilegios de la clase política y de la banca, por una reforma de la ley electoral para que sea más representativa de la voluntad de los votantes y por el aumento de la participación pública en las decisiones relevantes que a todos nos afectan. Por todo ello, el 19 de junio la gente apoyó masivamente el espíritu pacífico y regenerador del 15-M con una gran manifestación ciudadana. Tras dos meses y medio de singladura, que se culminan ahora con la llegada a Madrid de la marcha de los indignados, parece que se abre una nueva etapa de menor visibilidad pública del movimiento. Es un momento clave en el que puede evolucionar hacia dos escenarios bien distintos: aliarse con el tiempo, orientándose hacia objetivos concretos y factibles, consolidando su estructura en red y haciéndose puntualmente visible cuando haga falta, o bien sucumbir al paso del tiempo, disolviéndose poco a poco por desgaste tras el borramiento de su principal escenografía pública, tras el abandono de la plaza.
En cualquier caso, el 15-M ya ha escrito un bonito renglón en la historia de nuestra democracia, pero
muchos le deseamos una larga vida, pues nos ayudará a luchar contra el crecimiento de los integrismos y la radicalización de la derecha, tan acostumbrada a autoproponerse como la eterna solución de las crisis económicas. El tiempo lo dirá, pero también la voluntad y el trabajo de los que estamos por apoyarlo. Como decía Stéphane Hessel, la peor de las actitudes es la indiferencia, animándonos a la indignación como paso previo y necesario para el compromiso personal en la urgente defensa de los intereses de la mayoría.


Martes, 02 Agosto, 2011   Enviar esta historia a un amigo  Versión imprimible  

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Un texto que ha circulado por las listas internas del movimiento 15-M
por smadmin
en 02 ago, 2011
[ Respuesta ]

La policía corta los accesos a Sol
por smadmin
en 02 ago, 2011
[ Respuesta ]

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